En el mundo de alta intensidad del procesamiento industrial, el calor no es el único enemigo. Muchos sistemas, como las unidades de craqueo catalítico fluido (FCCU) o los hornos de cemento, enfrentan una doble amenaza: temperaturas extremas y un desgaste mecánico implacable.
Los hornos industriales y las unidades de procesamiento de alta temperatura son el corazón de muchas plantas de fabricación. Si estos sistemas fallan, la producción se detiene, los costos se disparan y los riesgos de seguridad aumentan.
Cuando pensamos en hornos industriales masivos o en hornos de alta temperatura, a menudo nos centramos en los ladrillos refractarios o los revestimientos moldeables que resisten el calor.